Raramente le había cedido el asiento en el colectivo,
ella iba para Paternal y él para Chacarita
Tenía que ir a ver a Atlanta-Sarmiento de Junín,
ella solo seguía rutinas
Muchas gracias caballero le dijo sonriente,
al fin siento que alguien en este mundo me tiene presente,
de los oídos del flaco salía Bob Dylan
y le agarro esa inmensurable ganas de prender un cigarro más
Emprendieron una charla que ni ellos entendían,
igual felices de la casualidad de la vida,
hablaban de Dalí, de lo raro que sería
Venecia sin agua en sus calles de día
De que hubo un allanamiento grande en Bolivia
y se lamentaban, ellos dicen que no se quema nada
Andando por destinos distintos se apretaron fuerte la mano,
sabían que no hacían lo correcto, pero entraron igual
Un hotel los acogía, mas afuera llovía, que le iban a hacer,
llegaba el momento de actuar
Hoy con tanto beso suelto por fin uno tiene sentido,
parece van a conocer el dorso de la oscuridad
Las gotas de su piel se hacían rocío y daban estocadas de esas,
que te pinchan el alma
Ese orgasmo que escalaba peldaños con nervios
y adrenalina divina, de no volver a ser
De sus ojos brotaba lluviecita
(después de tanto suelo un poco de cielo no viene mal)
Sembraron la despedida con un beso en la esquina
y por las vueltas de la vida, el tiempo no los hizo cruzar mas
Raramente le había cedido el asiento en el
colectivo...
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