miércoles, 29 de febrero de 2012

Aquella dulce pero salvaje melodía que llega a mis oídos para hacerme sentir viva...
Una vez más me siento desnuda y es entonces cuando esa misma melodía me asiste y me cubre con su suave textura...
Es que la música también tiene textura, es como el razo... suave y elegante...
En ese momento mis pies no responden y me llevan a la pista, siento la música y mis manos se dejan llevar.. Lo escuchó, todos y cada uno de los instrumentos, marco el tiempo, y camino...
Porqe no es necesario saber figuras, sólo basta con sentirlo para bailar...

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